Skip links

SAYING OF THE DAY: A caballo regalado no se le miran los dientes

La popular frase “A caballado regalado no se le miran los dientes” tiene sus orígenes en las ferias de ganado. Al comprar un caballo es importante revisar sus dientes para determinar la edad y salud del animal y poder calcular su valor; sin embargo, si el animal es un regalo, estos factores no son relevantes y por lo tanto, mirar su boca, sería irrespetuoso.

El refrán toma prestada esta lógica para recordarnos que debemos mostrar gratitud por los regalos que recibimos y que no debemos ser exigentes, demandantes, o excesivamente críticos cuando recibimos algo gratis, sin importar si el regalo es lo que queríamos o si nos resulta de utilidad.

Esta frase es tan popular que sólo con decir la mitad de la frase, “A caballo regalado…” es suficiente para expresar la idea.

Variantes:

  • A caballo regalado, no hay que mirarle el diente.
  • A caballo presentado, no hay que mirarle el diente.
  • A caballo regalado, no le mires el diente.
  • A caballo regalado, no le mires el dentado.
  • A caballo regalado no se le mira el pelo.
  • A caballo regalado no se le mira el colmillo.

Su equivalente en inglés es don’t look a gift horse in the mouth.

Send this to a friend